El total de ingresos recaudados por la Administración Central al mes de octubre ascendió a Gs. 25,9 billones, lo que presenta una contracción del 6,8%. Esta situación se explica considerando los menores ingresos percibidos por los agentes, lo que afecta directamente la capacidad de pago de los tributos, considerando que estos han sido menores en 8,2%.
La recaudación de la Secretaría de Estado de Tributación (SET) presentó una variación acumulada negativa de 6,3%, sin embargo, específicamente en octubre el crecimiento interanual fue de 2,6% superior, lo que se debe a la incorporación del Impuesto a la Renta Empresarial (IRE) y el impuesto a los Dividendos y Utilidades (IDU) en el 2020. Así también, la variación interanual de la Dirección Nacional de Aduanas (DNA) fue del 10,4% menor en relación a octubre del 2019.
Por otra parte, los gastos desde enero a octubre del corriente año presentaron un incremento del 14%, lo que se puede explicar considerando que las remuneraciones presentaron un crecimiento del 6,3%, debido principalmente por el aumento correspondiente a las fuerzas públicas y a las contrataciones de personal de blanco a modo de fortalecer la atención hospitalaria ante los casos positivos de coronavirus.
Así también, las prestaciones sociales acumuladas se incrementaron en 61,3%, priorizando el apoyo a los sectores más vulnerables a través del financiamiento de los distintos programas sociales, tales como Tekopora, Adultos Mayores, Ñangarekó, y a ambos subsidios denominados Pytyvo.
Adicionalmente, el incremento de deuda para hacer frente a la crisis económica generó un incremento del pago de intereses en 27,5%. Sin embargo, a pesar de la coyuntura, las inversiones al décimo mes ascendieron a USD 835,5 millones, lo que se traduce en un incremento del 20,3% comparado al mismo periodo del 2019, donde más del 80% corresponde al Ministerio de Obras Públicas (MOPC).
Con esto, el déficit fiscal representa el -4,3% del Producto Interno Bruto (PIB). Ante esta situación, sería necesario mejorar la eficiencia de la recaudación, así como una reestructuración del gasto a modo de lograr el retorno a un equilibrio en el corto plazo, así como asegurar el pago de las deudas de manera sostenible.
Fuente: Ministerio de Hacienda
