A partir del 10 de marzo del corriente año, el Gobierno Nacional decidió realizar un aislamiento social total en el país como medida contra la propagación del Covid-19, lo que incluye la suspensión de clases presenciales en todos los niveles educativos. Como respuesta, las instituciones educativas han utilizado distintas alternativas para paliar esta situación y no perder por completo las clases del presente año lectivo.
Según la Encuesta Permanente a Hogares (EPH, 2018), el 80% de los estudiantes del país van a instituciones públicas, y muchas de estas instituciones no reúnen todas las condiciones necesarias para la desarrollar íntegramente las clases en forma presencial y, por lo tanto, la dificultad en desarrollar las clases virtualmente es un tanto mayor.
Mientras tanto, a más de 1 mes de haber iniciado esta cuarentena, el Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) todavía no ha establecido un sistema de comunicación específico y único entre docentes y alumnos, ya que las limitaciones relacionados al acceso de internet y tecnología, capacitación e infraestructura, dificultan el desarrollo de las clases por vías digitales.
Esta lentitud en plantear soluciones efectivas provoca que tanto docentes y alumnos se sientan confundidos acerca de cómo transcurriría este año lectivo, por lo tanto, es imperiosa la necesidad de reconocer que esta situación perdurará todo el año y posteriormente agilizar las acciones para asegurar el desarrollo de las clases sin que sea afectada la calidad educativa, por ende, se podrían realizar convenios con empresas y medios de comunicación para conseguir el mayor alcance posible y que los alumnos no pierdan el año lectivo.
Fuente: Elaboración MENTU con datos de la DGEEC

