La economía de la Eurozona creció 0,3% trimestral en el cuarto trimestre de 2025, superando las expectativas y manteniendo el ritmo del trimestre previo, según datos preliminares de Eurostat. En términos interanuales, el PIB avanzó 1,3%, mientras que el crecimiento anual del 2025 fue de 1,5%. En la Unión Europea, la expansión anual alcanzó 1,6%.
El desempeño trimestral habrías sido impulsado por el consumo y la inversión, que compensaron la debilidad de las exportaciones en un contexto de tensiones comerciales con Estados Unidos. Por países, Lituania tuvo el mayor dinamismo con un crecimiento trimestral de (1,7%) seguida por España y Portugal con 0,8%, mientras que Alemania mostró una mejora leve de 0,3%. Irlanda fue el único país con contracción, que reflejó los efectos estadísticos en el desempeño del sector de multinacionales.
De cara a 2026, indicadores adelantados apuntan a un inicio de año más sólido, con inflación cerca del objetivo del BCE, empleo estable y un impulso fiscal en Alemania que respaldaría un escenario de crecimiento moderado pero sostenido para la región.


