El complejo contexto inflacionario actual y de menor producción, que incide en la mayor necesidad de financiamiento de los agentes, en su capacidad de pago, así como en las decisiones de refinanciación de deuda por parte de las entidades, contribuye a la suba de las operaciones renegociadas. De esta manera, la cartera de créditos Renovados, Refinanciados y Reestructurados (RRR) creció aproximadamente 3%, alcanzando más de Gs. 15 billones y representando 13% de la cartera total.
Analizando los componentes de la RRR, las carteras de créditos renovados y refinanciados crecieron en 3,5% y 61,3% hasta ubicarse en Gs. 12 billones y Gs. 497 mil millones, respectivamente, mientras que los créditos reestructurados se redujeron en 5,5% a 2,8 billones.
El saldo de las operaciones con medidas de apoyo al sector agropecuario creció en más del 22%, lo que reflejaría el efecto de la sequía en la capacidad de pago de los agentes. Por otro lado, el saldo de la cartera con medidas pos Covid-19 se redujo en aproximadamente 36%, siendo su morosidad de 10,7%.


