Si bien algunas de las presiones sobre los precios se han atenuado, existen sectores en los que la situación sigue con sostenidos incrementos de precios. La inflación mensual de agosto cerró en 0,4%, mientras que la interanual alcanzó 10,5%, siendo el segundo mes consecutivo en que este dato se ubica por debajo del registro anterior. De esta manera, el acumulado a agosto es de 7,2%, ubicándose 1,6 puntos porcentuales (p.p.) por debajo de lo estimado para el cierre de 2022.
Los precios de los combustibles tuvieron una caída, debida a la menor cotización internacional del petróleo. Por su parte, la reducción de la faena de ganado vacuno generó una menor oferta doméstica, lo cual incidió en la suba del precio de la carne. Los precios del huevo, los productos lácteos y los panificados se vieron afectados por mayores costos de producción y distribución.
Los datos de inflación de agosto deberían ser considerados para analizar acciones concretas que logren mitigar la pérdida del poder adquisitivo de las familias y a la vez para proyectar la dinámica de la actividad de aquí a fin de año.


