El Índice de precios de los alimentos elaborado por la Organización de la Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) se ubicó en 135,9 puntos en el mes de octubre, marginalmente por debajo de lo registrado en el mes pasado.
El comportamiento del índice parece ajustarse a la baja luego de tocar su máximo en marzo del corriente cuando se situó en 159,7 puntos.
Todos los subgrupos registraron caídas en sus índices, a excepción de los cereales. El incremento en el índice de los cereales fue impulsado por el aumento en los precios internacionales del trigo que subieron 3,2%, principalmente a causa de la incertidumbre alrededor del Mar Negro y de la menor perspectiva de producción en los EE.UU y la Unión Europea.
La paulatina recuperación de la logística mundial y el incremento de la oferta mundial de los alimentos fueron factores que incidieron para que los índices se situaran a la baja. Así también, se advierte que las perspectivas de recesión mundial podrían deteriorar la demanda de los alimentos en el corto plazo.


